Pasta con salmón y nata

El otro día leía en otro blog de una madre que se vio obligada a crearlo para poner recetas porque su hijo que se había ido a vivir lejos y no hacía más que preguntarle cómo hacer ciertas cosas que comía en casa. Es cierto que viviendo fuera de España se echa de menos la comida y es complicado a veces encontrar in situ ciertos componentes aunque ahora resulta más fácil que en los años 60 (lo digo por experiencia casi propia).
He decidido que en esa situación puedo verme pronto (y en cierto modo supondrá un éxito del que ahora no soy muy optimista) por lo que voy a poner más recetas, probablemente más fondo de cocina (si se puede hablar de eso como se habla de fondo de armario) intentando orientarlas para que incluso ellos puedan hacerlas :)

En esta línea, ayer preparamos un pasta con salmón y nata que de vez en cuando preparamos en fin de semana ya que con la edad, hacerla entre semana para cenar trae complicaciones posteriores.

Es bastante simple pero muy agradable. Ayer no hice foto al resultado por lo que la subiré la próxima vez que lo haga pero a buen entendedor ...

Vamos a utilizar salmón ahumado (a gusto pero con un sobre 150g para cuatro va bien), nata para cocinar (un brick de 250cc), queso rallado (a gusto, yo usé parmesano y un poco de emmental), un poco de leche, pimienta, eneldo (si tienes, aunque es recomendable) y sucedáneo de caviar para decorar. Obviamente la pasta, en nuestro caso, espaguetti pero puede ir también con cualquier tipo de cintas o cortas como espirales, lacitos, etc.

Picamos un poco de cebolla (realmente se necesita poca) que añadimos en un cazo pochando ligeramente. Vamos cortando el salmón en tiritas pequeñas y cuando la cebolla está, se añade y se remueve. Se añade pimienta molida y eneldo.
Se añade el queso y la nata y se empieza a remover formando una crema. Como en nuestro caso tenemos divergencia sobre cuánta salsa está bien para la pasta, cuando no me ve Sara le echo un chorrito de leche para diluir ya que a mi me gusta que haya más salsa.
Con la nata y el fuego no hay que pasarse y no hay que llegar a la cocción porque se estropea (se separan las fases), de hecho el fuego se baja casi al mínimo.

Mientras, has cocido la pasta a tu gusto (acuérdate de echar sal en el agua cuando empiece a cocer). Cuando termine, la escurres y añades la crema para repartirla bien.

Al emplatar añades por encima los huevos de pescado y seguro que esas tiritas de cebollino bien picado le irán bien.

Suerte

Comentarios

Entradas populares de este blog

Salteado de verduras en reducción de vermouth

Emperador a la cazuela

Codillo caramelizado